Acordar una cubrición no es solo «juntar a dos perros». Es una decisión genética que va a definir la salud y el carácter de toda una camada, así que merece la misma seriedad que comprar un cachorro.
1. Compatibilidad de líneas, no solo de aspecto
Antes de elegir semental, hay que mirar el pedigrí completo de ambos perros para evitar consanguinidad excesiva, y valorar si las líneas se complementan (por ejemplo, reforzar carácter de trabajo o corregir algún rasgo estructural). Esto lo hace un criador con experiencia, no una app ni una foto bonita.
2. Pruebas de salud de ambos, sin excepción
Igual que se explica en nuestro artículo sobre displasia de cadera y codo, tanto el semental como la hembra deben tener sus pruebas de salud vigentes antes de plantear el cruce. Ningún criador serio cubre «a ciegas».
3. Cómo se organiza en la práctica
Normalmente se acuerda con antelación, coincidiendo con el celo de la hembra. Puede hacerse mont a natural o, cada vez más, con inseminación (fresca o refrigerada) cuando los perros no están en la misma ciudad o país — esto último permite acceder a líneas de sangre de fuera de España sin desplazar al animal.
4. El acuerdo, siempre por escrito
Qué pasa si no hay preñez, cómo se reparte una posible compensación (dinero o cachorro de la camada), y quién se queda con el certificado de cubrición para el registro del club — todo esto debe quedar acordado antes, no después.
¿Buscas semental?
vom Myrtea dispone de sementales con pedigrí documentado, pruebas de salud y resultados en pista. Escríbenos para valorar compatibilidad de líneas.
Consultar cubrición
